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Calendarios de Adviento

Calendarios de Adviento, el mejor regalo para la cuenta atrás de la Navidad

calendarios de adviento

La Navidad es uno de los momentos más mágicos del año para las familias y, especialmente, para los niños. Los calendarios de Adviento ganan cada vez más fuerza en todo el mundo como tradición que sirve para esperar con ilusión la llegada de las fiestas.

Y en tu casa, ¿estáis listos para la cuenta atrás? En esta web puedes conocer y comprar online los mejores calendarios de Adviento de belleza, infantiles, originales y de manualidades de 2018.


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¿Qué son los calendarios de Adviento y qué significan?

El calendario de Adviento representa el inicio del año litúrgico cristiano y supone un ritual familiar de cuenta regresiva hasta el 24 de diciembre, el día de Nochebuena. Adviento, del latín adventus, significa venida o llegada, en referencia al nacimiento de Jesús.

El Adviento es el periodo que comprende aproximadamente las cuatro semanas anteriores a la Navidad. Comienza el domingo más cercano al 30 de noviembre (día de San Andrés) que suele caer entre el 27 de noviembre y el 3 de diciembre, por lo que su duración varía cada año, aunque en la práctica secular se ha consolidado celebrarlo del 1 al 24 de diciembre.

Solamente cuando el día de Navidad, el 25 de diciembre, cae en domingo, el Adviento cuenta con las cuatro semanas completas. El año 2018, por ejemplo, el Adviento arrancó el domingo 2 de diciembre, por lo que fue de los “cortos”, sólo 22 días.

Los calendarios de Adviento están destinados principalmente para que los niños vayan contando cuántos días faltan para Navidad, si bien la tradición se ha ido extendiendo y en la actualidad los hay de todo tipo y dirigidos a públicos muy distintos.

El calendario de Adviento contiene normalmente 24 puertas o cajones que se van abriendo día a día para descubrir en su interior dulces o regalos.

Los calendarios de Adviento son para el periodo prenavideño lo que el árbol de Navidad es para la Navidad. Es una bonita manera de que los niños aguarden con paciencia la esperada llegada del nacimiento del niño Jesús y/o los regalos de Papá Noel. El ritual diario de abrir la sorpresa va cargando de ilusión el ambiente familiar.

El Adviento está marcado por un espíritu de expectativa, de anticipación, de preparación y de anhelo, y para los niños no hay mejor manera de marcar este momento que con un calendario de adviento.

En la actualidad hay calendarios de Adviento de lo más variopintos (desde los cerveceros a los sexuales, pasando por los de mascotas) y mucha gente opta por hacerlos a mano, a menudo junto a sus hijos, en lo que se ha convertido en una internacionalmente extendida costumbre prenavideña.

El color tradicional del Adviento es el púrpura que simboliza el espíritu penitente del Adviento. El rojo y el verde son colores más seculares de la Navidad derivados de las antiguas prácticas europeas de usar los árboles de hoja perenne y el acebo para simbolizar la vida en curso y la esperanza que el nacimiento de Cristo trae al mundo para los cristianos.

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El origen y la historia del calendario de Adviento

El calendario de Adviento tiene su origen en la Alemania protestante del siglo XIX, cuando los más pequeños de la casa encendían una vela o hacían marcas con tizas en las puertas o las paredes para luego ir borrándolas por cada día de la estación de Adviento.

También se colocaban pajitas en un pesebre todos los días hasta tener lista la cuna para el niño Jesús la víspera de Navidad.

Esas tradiciones derivaron en la práctica de colgar gradualmente 24 imágenes religiosas en la pared durante diciembre y ésta, a su vez, llevó a la creación en el año 1851 del primer calendario de Adviento hecho a mano.

La idea provenía de un libro para niños de la escritora Elise Averdieck, fechado en ese mismo año: “En la noche, cuando la pequeña Elisabeth se acuesta, su madre siempre le cuenta un poco sobre la historia de Navidad y aprenden y cantan muchos villancicos. Cada noche se agrega una nueva imagen y los niños saben que cuando las veinticuatro imágenes cuelgan de la pared, entonces llega la Navidad”.

Los primeros calendarios de Adviento todavía se llamaban “calendarios de Nicolás“, ya que se regalaban el 6 de diciembre, el Día de San Nicolás de Bari.

Sin embargo, los calendarios cambiaron pronto para empezar el 1 de diciembre y se denominaron “calendarios de Navidad“. Finalmente se estableció el nombre de calendario de Adviento cuando aparecieron algunos ejemplares con el número variable anual de días de Adviento.

Fue a principios del siglo XX cuando aparecieron los primeros calendarios de Adviento impresos. El más antiguo no es un calendario en el sentido clásico, sino un reloj.

La Evangelische Buchhandlung, la librería protestante de Hamburgo, publicó en 1902 un reloj de Navidad para niños que era absolutamente manejable, comparable al publicado por la imprenta de St. Johannis en 1922.

Tenía una mano giratoria de latón, cuya esfera comenzaba con 13 y cuyos paneles contenían principalmente versos de villancicos de Navidad.

Sin embargo, el Museo Provincial de Baja Austria sitúa el año 1903 como el del nacimiento del calendario impreso de Adviento. La folclorista y germanista Esther Gajek, comisaria de varias exposiciones sobre los calendarios de Adviento, otorga la paternidad de los ejemplares impresos al librero y editor alemán Gerhard Lang (1881-1974).

Debates históricos al margen, se puede decir sin temor a error que Lang, hijo de un pastor suabo de Maulbronn, es el creador del primer calendario de Adviento moderno. Se inspiró en uno que su madre había hecho para él y presentaba 24 imágenes a color que se unían a un pedazo de cartón.

Lang modificó sus calendarios allá por la década de 1920 para incluir por primera vez unas pequeñas puertas que al ser abiertas desvelaban un obsequio. Fueron un gran éxito comercial en Alemania y hoy son un elemento básico de la mayoría de los calendarios de Adviento.

Otros incorporaron en los años treinta versos bíblicos cortos detrás de las puertas de los calendarios.

Casi al mismo tiempo, un periódico alemán insertó un calendario de Adviento como regalo para sus lectores.

Sin embargo, pese al éxito comercial, el negocio de Lang cerró poco antes del estallido de la II Guerra Mundial debido al racionamiento del cartón con el que se fabricaban sus calendarios y ante la prohibición por parte de los nazis de imprimirlos con imágenes.

Los calendarios dejaron entonces de circular hasta que, una vez terminado el conflicto bélico, Richard Sellmer, de Stuttgart, casi milagrosamente (considerando la escasez de papel) obtuvo un permiso de las fuerzas de ocupación estadounidenses para comenzar a imprimirlos y venderlos nuevamente.

Aquí debajo puedes ver una imagen de “Little Town“, su primer calendario de Adviento, impreso el 9 de diciembre de 1946, el primero de la posguerra:

historia del calendario de adviento Richard Sellmer Little Town

Su compañía Sellmer Verlag, que este año celebra su 73 aniversario, sigue siendo hoy uno de los productores más importantes de estos calendarios a nivel mundial.

La compañía, la única editorial en Alemania que se concentra exclusivamente en la producción de calendarios de Adviento, exporta millones de ejemplares a 30 países en todo el mundo, generando en ellos más del 50 por ciento de sus ventas.

Ya en la década de 1950, esta empresa familiar alemana, fundada en 1945, era conocida en los Estados Unidos como el “Hogar del Calendario de Adviento”.

Al que fuera trigésimo cuarto presidente de los Estados Unidos, Dwight D. Eisenhower, se le atribuye la proliferación de la tradición del calendario de Adviento en su país.

Durante su presidencia, Eisenhower fue fotografiado para una campaña de caridad abriendo un calendario de Adviento con sus nietos y la imagen apareció en varios periódicos nacionales.

Era, precisamente, el mismo modelo de Sellmer que hemos visto antes, como se puede observar en estos recortes de prensa:

origenes de los calendarios de adviento

El efecto mimético llevó a que los estadounidenses también quisieran tener un calendario de Adviento. Y de Estados Unidos, como suele ocurrir con todo, al resto del mundo, incluyendo países de poca tradición cristiana, como Japón o Arabia Saudí.

No fue una moda pasajera, sino una tradición instaurada. Otros presidentes norteamericanos, como Bill Clinton y Obama, también se dejaron ver en su día con calendarios de Adviento.

El primero, de hecho, incluso envió a la empresa Sellmer Verlag una tarjeta de Navidad para agradecerles el diseño y la producción de un calendario especial con la Casa Blanca como motivo.

Aunque los gustos y preferencias del público varían en cada país, el polvo de plata brillante y el romanticismo nostálgico son siempre un denominador común en los productos de Sellmer Verlag, ahora dirigida por Frank y Oliver Sellmer, nietos del fundador de la empresa, que falleció en 1969.

Así se fabrican los calendarios de Adviento

En primer lugar la parte anterior y la hoja trasera son pegadas:

El calendario de Adviento recibe luego la mica de plata:

A continuación, los calendarios son plastificados en una lámina muy transparente:

Calendarios de Adviento que dejaron huella

A lo largo de la historia del calendario de Adviento ha habido algunos que han marcado época por sus características, precio, volumen u originalidad. Veamos algunos ejemplos:

El más caro

Por ejemplo, el considerado más caros de todos los tiempos fue una estructura de 1,2 metros con forma de árbol de Navidad tallada en madera de olmo y nogal disponible a través de Harrods en 2007.

Cada uno de los 24 compartimentos del calendario, que costaba la friolera de 50.000 dólares, albergaba un trozo de chocolate orgánico de Green & Black, con los ingresos destinados a los cultivadores de cacao en Belice.

El más grande

Un edificio en Gloucester, la Plaza del Rey de Inglaterra se transformó en el calendario de Adviento más grande del mundo. El calendario interactivo, que convirtió una de las principales llagas de la ciudad en un gigantesco regalo de Navidad, se diseñó para promover negocios locales durante la temporada de compras más activa del año. A partir del 1 de diciembre, se abrió una nueva ventana todos los días, revelando el logotipo de un negocio de la ciudad diferente que ofrecía ofertas especiales hasta Navidad.

El más “provocador”

Durante varios años, LEGO ha producido un conjunto de calendario de Adviento, con figuras o accesorios construibles detrás de cada puerta numerada. LEGO produjo dos versiones de su calendario de Adviento el año pasado, una tradicional LEGO City y una edición de Pirates. ¿Por qué no? El conjunto de LEGO City incluye un Santa desnudo y duchándose. De verdad.

El más espacial

Durante unos años, el blog de fotos Big Picture presentó un calendario de Adviento con imágenes diarias del Telescopio Espacial Hubble. Las espectaculares fotos eran elegidas por el editor del blog Alan Taylor.

Los precios y la disponibilidad de los productos pueden ser distintos a los publicados. Última actualización el 2019-07-22

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Calendarios de Adviento, tu cuenta atrás para la Navidad
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